Te cuento amiga de mi alma, me dices eso y me siento muy bien de ser como soy, antes de que entren reviso muy bien toda la piscinitas y en las grandes le digo a mi hija que por favor que nos los deje entrar. Esta piscina era chiquita, parecía un corral.
Ya de abuela veras no es tan así, ya los padres se encargan de sacarlos, sus caras no son nada normales, me refiero a la cara de los padres. Mis hijos eran obedientes, de verdad como dice mi hija:" esta es otra generación", yo con solo decir algo eso era ley; ahora te miran y salen corriendo ja,ja,ja.
Gracias por pasar y comentar. A mis nietos le hablo antes de salir ja,ja,ja me encanta llenarme de ellos.