Jajaja. Porque la infancia de mis hijos estuvo marcada por la mega crisis de Venezuela, en la que las arepas eran de lo que se podía, y los granos estaban todos los días en la mesa. Quedaron traumados mis niños, por más que yo hice lo posible por variarles los menúes
Los granos, lentejas, garbanzos y alubias, caraotas o porotos han estado en mi plato desde mi infancia hasta siempre, hasta en tiempos de la Venezuela saudita cuando se incorporaron las arvejas y en una crujida en tiempos del chiripero los quinchonchos.
De arepas con lengua sé un poco y de moler maíz, hasta de pelarlo primero con ceniza o cal, que tiene su sabor particular; resulta algo indigesto para diario.
Deberíamos organizar un Locro en colectivo para rescatar el gusto por las leguminosas. 😀 Feliz día.
Yo te hablo de arrpas de auyama, calabacin, platano verde, chayota, y lo que pudiera licuar y mezclar con un poco de harina de maiz para rendirla.
De esas sabe Crucita, que a veces me sirve unas arepas verdes, envidia de cualquier copeyano.
De chayota nunca probé, pero de anco, calabacín, zanahoria, espinacas y acelgas, más de una vez. Hasta con hojas de moringa.