Hello, beautiful flowers! India United’s weekly contest invites us to answer a simple question that brings back memories and whets the appetite: What’s your favorite food, and why?
If I had to choose just one dish to eat over and over again, without giving it much thought, it would be pizza. There’s something special about it that goes far beyond the combination of crust, sauce, and cheese. Every pizza tells a different story depending on who makes it, where it’s baked, and who you share it with.

Pizza originated in Italy, and over time, it has conquered virtually every corner of the world. What fascinates me is that there’s no single way to make it. Some have thin, crispy crusts; others are thick and fluffy. Some stay true to Italian tradition, while others are reinvented with unexpected ingredients like pineapple, octopus, or Nutella. That ability to transform itself without losing its essence is one of the reasons I never get tired of eating it. There are even international competitions and records dedicated to creating the world’s largest pizzas, proving that this dish sparks passion in millions of people.
But for me, pizza also means memories—moments that stay etched in your mind, even when they’re tinged with disappointment or sadness. It means family gatherings, outings with friends, unexpected celebrations, and those days when you just want to treat yourself. It’s a meal I always associate with happy moments, reunions, and conversations that go on and on as everyone reaches for one more slice. It doesn’t matter if you share it with a partner, a sister, or your whole family—it’s always meaningful.
In Valencia, Carabobo state, where I live, I’ve had the chance to try delicious pizzas at different places, but there are three I’ll mention today because their flavor is authentic. Below, I’ll list and describe them, explaining why I like eating there:
Pizzería 007 is, without a doubt, a true monument to Valencia’s culinary tradition. It’s fascinating to see how it has remained a staple in the hearts and on the palates of Carabobo residents for decades; I think it’s because it’s a place where quality, generous portions, and affordable prices are never compromised. Whether you visit their downtown location or the one in El Viñedo on Avenida Monseñor Adams, the experience retains the unique essence of classic pizzerias: a lively, cheerful, and family-friendly atmosphere. The only downside is that sometimes you have to wait quite a while to get in, be seated, order, and eat. As for the flavor, their pizzas stand out for their artisanal dough—deliciously soft in the center with crispy edges—which serves as the base for classics like the Cuatro Estaciones pizza, with its iconic mozzarella-stuffed crust.


Another one of my favorite spots is Peluso’s Pizzería, which has become one of my favorite rituals because, beyond satisfying a craving, it’s a comforting experience that feels just like eating at home. I like their San Diego location, though there’s also a location in El Viñedo, where you’re welcomed into a lively atmosphere filled with good music and that warm feeling of sitting down to enjoy a meal. Their culinary offerings are a magnificent display of abundance and generosity; the crust strikes the perfect balance with an abundance of fresh, high-quality ingredients, ranging from traditional, cheese-packed combinations like the classic Cuatro Quesos to amazing local creations such as the Pepito pizza, the Charcutera, or their iconic Pastipizza, which perfectly fuses pizza with the essence of a pasticho.

Last but not least, I choose Mozzarella, especially because of its location in the Los Caobos neighborhood (which feels close and familiar to those who live in Bella Florida); for me, it’s a spot that evokes a unique culinary nostalgia for southern Valencia. I love eating here because it captures the magic of family weekends with my uncles, aunts, and older cousins; here, the simple aroma from the ovens envelops you the moment you arrive on the main avenue. It’s a cozy spot where the real star is its VIP area, perfect for large families or a couple looking for some peace and quiet. Its variety takes you on a journey of flavors that pleases everyone equally—you can order classics like toasted pepperoni and corn, or award-winning creations from festivals like As de Pizza and Pizza Máster, or their famous “La Suculenta” pizza, which combines mushrooms and Parmesan. I love this place because they have excellent service, great taste, unbeatable delivery deals, and combo meals designed to be easy on your wallet—and that feeds my soul.


Tell me: Where’s your favorite pizza place?

Hola bellas flores, el concurso semanal de India United, nos invita a responder una pregunta sencilla, pero que despierta recuerdos y el paladar: ¿Cuál es tu comida favorita y por qué?
Si tuviera que elegir un solo plato para comer una y otra vez, sin pensarlo demasiado, sería la pizza. Hay algo especial en ella que va mucho más allá de la combinación de masa, salsa y queso. Cada pizza cuenta una historia distinta dependiendo de quién la prepare, dónde se hornee y con quién la compartes.

La pizza nació en Italia, y con el paso del tiempo, conquistó prácticamente todos los rincones del mundo. Lo que me fascina es que no existe una única forma de hacerla. Algunas tienen una masa delgada y crujiente, otras son gruesas y esponjosas; algunas respetan la tradición italiana y otras se reinventan con ingredientes inesperados como piña, pulpo o Nutella. Esa capacidad de transformarse sin perder su esencia es una de las razones por las que nunca me canso de comerla. Incluso existen competencias internacionales y récords dedicados a crear las pizzas más grandes del mundo, demostrando que este plato despierta pasiones en millones de personas.
Pero para mí, la pizza también significa recuerdos, la construcción de momentos que se quedan marcados en tu memoria, incluso en la desilusión o la tristeza. Significa reuniones familiares, salidas con amigos, celebraciones inesperadas y esos días en los que simplemente quieres darte un gusto. Es una comida que siempre asocio con momentos felices, reencuentros y conversaciones que se extienden mientras todos toman una porción más. No importa si la compartes con una pareja, una hermana o una familia entera, siempre resulta significativo.
En Valencia, estado Carabobo, donde yo vivo, he tenido la oportunidad de probar pizzas deliciosas en distintos lugares, pero hay 3 que nombraré hoy, porque su sabor es auténtico. A continuación, las nombro y describo, explico por qué me gusta comer ahí:
Pizzería 007, sin duda, un verdadero monumento a la tradición gastronómica en Valencia. Es curioso ver cómo se han mantenido durante décadas en el corazón y paladar carabobeño, pienso que es porque es un lugar donde la calidad, la abundancia y el precio accesible, nunca se negocian. Ya sea que visites su sede del centro de la ciudad o la del Viñedo en la Avenida Monseñor Adams, la experiencia se mantiene con la esencia única de las pizzerías clásicas; un ambiente ruidoso, alegre y familiar. Lo único que a veces no valido, es que tienes que esperar bastante para entrar, sentarte, pedir y consumir. Respecto al sabor sus pizzas destacan por una masa artesanal con el punto delicioso de suavidad y bordes crujientes, sirviendo de base con los clásicos como la pizza Cuatro Estaciones, con su icónico borde relleno de mozzarella.


Otro de mis sitios favoritos es Peluso's Pizzería, el cual se ha convertido en uno de mis rituales favoritos, porque más allá de calmar un antojo, es una experiencia reconfortante que se siente como comer en casa. Me gusta su sede en San Diego, aunque también existe una sede en El Viñedo, en donde te reciben con un ambiente lleno de vida, buena música y esa calidez de sentarte a disfrutar una comida. Su propuesta gastronómica, es un grandioso espectáculo de abundancia y generosidad; la masa tiene un punto ideal entre la cantidad abundante de ingredientes frescos y de calidad, que van desde combinaciones tradicionales y llenas de queso como la clásica Cuatro Quesos, hasta creaciones locales brutales como la pizza Pepito, la Charcutera o su icónica Pastipizza, que fusiona perfectamente una pizza con la esencia de un pasticho.

Por último, pero no menos importante, elijo Mozzarella, especialmente por su ubicación de la Urbanización Los Caobos (que se siente cercana y vecina para quienes hacen vida por Bella Florida), para mí, es un rincón que despierta la nostalgia gastronómica única en el sur de Valencia. Me gusta comer aquí porque encierra la magia de los fines de semana en familia con mis tíos y primos mayores; aquí el simple aroma de sus hornos te abraza desde que llegas por la avenida principal. Es un lugar acogedor donde el verdadero protagonista es su espacio vip, ideal para familias grandes o una pareja que quiere tranquilidad. Su variedad es un viaje de sabores que complace a todos por igual, puedes pedir clásicos como pepperoni tostado y maíz, hasta creaciones galardonadas en festivales como el As de Pizza y Pizza Máster o su famosa pizza "La Suculenta" combinando champiñones y parmesano. Me gusta este sitio, porque tienen una excelente atención, buen sabor, promociones insuperables con delivery y combos pensadas para cuidar tu bolsillo, y eso alimenta mi alma.


Cuéntame: ¿De qué sitio es tu pizza favorita?



