Saludos estimados amigos de
@foodiesbeehive, bienvenidos a mi blog. Hace días tenía ganas de comer quesillo, tiempo sin comerlo, es un postre que me gusta mucho, de mis preferidos, el de coco, pero, para variar la receta, quise probar algo nuevo. Como había comprado algunas frutas de maracuyá, se me ocurrió usarlo para la receta, me imaginé la combinación, el dulzor y la cremosidad de la leche condensada con el toque ácido de esa fruta.

La receta es la tradicional en la usamos azúcar para el caramelo, huevos, leche condensada, vainilla y el jugo de maracuyá. Como pueden ver, son pocos los ingredientes, pero básicos para lograr que este postre quede consistente y delicioso. Les debo las semilla de la maracuyá para adornar, pero no me agradan, así que solo dejé algunas futas para decorar y presentar el platillo, espero les guste.
Ingredientes
-1 taza de jugo de maracuyá
-1 lata de leche condensada de 397 grs
-6 huevos
-1 cucharada de vainilla
- 1 taza de azúcar para preparar el caramelo
Preparación
1.-. Preparamos el caramelo. En una quesillera vertemos la taza de azúcar y la ponemos a cocinar en una hornilla a fuego bajo. Dejamos que el azúcar se vaya derritiendo solita, de vez en cuando movemos al azúcar solo para que se vaya integrando con la parte que se va derritiendo. Una vez que se haya derretido toda, apagamos el fuego y con cuidado movemos la quesillera de manera que el caramelo se esparza por todas sus paredes. Dejamos que se enfríe a temperatura ambiente. No se vierte la mezcla del quesillo con el caramelo caliente.



2.-. Colocamos los ingredientes en la licuadora, primero los huevos.

3.-. Seguimos con el jugo de maracuyá, la leche condensada y la vainilla.

4.-. Licuamos bien, por unos 10 segundos y vertemos la mezcla en la quesillera. Cocinamos con la quesillera tapada a baño de María, a fuego alto por 45 minutos.

5.- Con un palillo de madera pinchamos el quesillo para verificar si está listo, si el palillo sale limpio, ya está. De lo contrario, lo dejamos cocinar unos 10 minutos más, verificamos nuevamente con el palillo de madera.


6.- Dejamos enfriar el quesillo a temperatura ambiente, luego lo guardamos en la nevera o refri (en la parte de abajo, no en el congelador) por unas 8 horas. Pasado ese tiempo, procedemos a desmoldar, colocando un plato sobre la quesillera y damos vuelta. De ser necesario, antes de desmoldar, con la ayuda de un cuchillo de mesa y con mucho cuidado, despegamos el quesillo por las orillas.


Ahora sí, a disfrutar de este postre tan delicioso.




Espero que les haya gustado. Nos vemos en la próxima oportunidad.
Todas las fotografías son originales, tomadas con mi celular Xiaomi Redmi 9. Las ediciones las hice con la aplicación GridArt.
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