
Alrededor de la mesa ocurren instantes únicos de la vida; son tantos los recuerdos que se tejen gracias a los momentos compartidos en ella que cada vez que tengamos la oportunidad de vivirlos, hemos de aprovecharla.

Este desayuno con motivo del Día de la Madre fue una invitación de una prima, un lindo agasajo para celebrar este día con deliciosos sabores.
El esposo de mi prima es quien suele cocinar y en esta oportunidad preparó unas salchichas picantes, huevos revueltos, champiñones y tomates cherry.

Ya saben que estoy tratando de reducir mi ingesta de carbohidratos, pero con deliciosos eventos como este no resulta fácil la tarea. Había pan de masa madre de la panadería La Fragatta; de hecho, es mi pan favorito de masa madre. También había croissants de Pan de Tata; estaban muy ricos y más aún si le colocas crema de avellanas y chocolate.

También pudimos degustar un trío de jamón, queso amarillo y queso brie. En conjunto, todo resultó exquisito; las madres felices y radiantes pasaron una hermosa velada entre sonrisas, anécdotas y buenos sabores.

Aprovecho para enviar muchas felicidades a todas las madres de la blockchain. Madres que trabajan en línea, esas que aprendieron desde cero y se mantienen a la vanguardia. Madres que escriben, crean, hacen música. Madres que han aprendido que el cielo es el límite, esas que siguen sus sueños, esas que perseveran sin perder la fe.

Disfruten mucho su día especial y que sientan el calor de sus seres queridos, ya sea que estén presentes o en la distancia.
¡Que tengan un hermoso día!

